Este miércoles, las universidades de todo el país volverán a salir a las calles para participar de la tercera Marcha Federal Universitaria, movilización que promete ser tan masiva como las anteriores. A la convocatoria de los gremios docentes y las federaciones estudiantiles se sumarán médicos del Hospital Garrahan, sindicatos de la CGT y las dos CTA, movimientos sociales y agrupaciones de jubilados.
El motivo del reclamo es el rechazo al veto presidencial de la Ley de Financiamiento Educativo, que garantizaba los fondos necesarios para evitar el colapso de las universidades, sostener las cátedras, recuperar los salarios frente a la inflación y asegurar condiciones dignas de estudio.
La consigna que unifica la jornada es clara: “No a los vetos. Sí a la Universidad y la Salud Pública”
Durante la jornada previa a la marcha comenzaron las primeras manifestaciones en distintas facultades de la UBA. En la Facultad de Ciencias Exactas, se realizó un abrazo simbólico con participación de docentes y estudiantes. Desde la cuenta oficial de la facultad expresaron: “Hoy abrazamos
a Exactas en defensa de la universidad pública y en rechazo al veto de la ley de Financiamiento Universitario del Poder Ejecutivo Nacional”.
Más tarde, a las 18:30, estudiantes y docentes de las facultades de Medicina y Ciencias Económicas realizaron un “semaforazo” en la intersección de la avenida Córdoba y la calle Junín, frente a plaza Houssay. Allí se manifestaron con carteles mientras el semáforo detenía el tránsito. Algunos automovilistas expresaron su apoyo con bocinazos.
Lucas, integrante de la agrupación estudiantil La Marea, explicó: “Estamos acá contra el veto por el que nos vamos a movilizar mañana. Tiene que ser masivo
Este es nuestro momento, es ahora. Porque el gobierno va a seguir avanzando y si no le ponemos un freno ahora, no lo va a hacer nadie”.
La protesta también se replicó en los colegios secundarios dependientes de la UBA.
El Centro de Estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires decidió ocupar el edificio luego de debatirlo en sus tres turnos. Lo mismo ocurrió en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y en varias facultades universitarias. En el Departamento de Artes Dramáticas de la Universidad
Nacional de las Artes, más de 350 estudiantes votaron una toma tras una asamblea que calificaron como “histórica”. También se sumaron las facultades de Filosofía y Letras, en Caballito, y de Ciencias Sociales, en Constitución.
Mientras tanto, los rectores universitarios rechazaron el presupuesto propuesto por el Poder Ejecutivo. Según el Consejo Interuniversitario Nacional, la propuesta solo cubre el 65% de los gastos necesarios para mantener en funcionamiento a las universidades y elimina la meta del 6% del PBI destinado a educación. Desde la UBA señalaron que también se recorta el financiamiento progresivo para la ciencia y la tecnología, que buscaba alcanzar el 1% del PBI.
“El presupuesto ratifica salarios docentes por debajo de la línea de pobreza y un ajuste sobre los gastos de funcionamiento en educación, ciencia y técnica”, advirtieron
La convocatoria de este miércoles estará acompañada por un paro nacional de 24 horas. El punto central de la movilización será el Congreso Nacional. Desde las 17 comenzarán a concentrarse gremios, organizaciones sociales y agrupaciones políticas, y el acto principal se realizará a las 18. La CONADU convocó a sus afiliados a reunirse desde las 14:30 en la intersección de Sáenz Peña y Avenida de Mayo. Las acciones se vienen preparando con clases públicas, paros escalonados y una fuerte campaña para garantizar una participación masiva.
La jornada de protesta se replicará en distintas ciudades del país.
En Córdoba, la marcha partirá desde el campus universitario rumbo al centro. En Rosario, comenzará a las 16 en Plaza San Martín y avanzará hacia Puerto Joven.
En Mendoza, la concentración está prevista a las 15 en la Universidad Nacional de Cuyo.
La Marcha Federal Universitaria no es solo una reacción frente a un ajuste: es la defensa de uno de los pilares más importantes de la sociedad argentina
Históricamente la universidad pública fue y sigue siendo una herramienta de ascenso social y desarrollo. Atentar contra ella es atacar la posibilidad de que miles de jóvenes accedan a un mejor futuro. Por eso, esta movilización no se trata solo de un presupuesto, sino de un modelo de país que garantice igualdad de oportunidades para todos.
Como expresaron los estudiantes en el Manifiesto Liminar de 1918, al inicio de la histórica Reforma Universitaria en Córdoba: “La juventud ya no pide. Exige.” Más de un siglo después, esa exigencia sigue más vigente que nunca.
