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“Demostrar el valor que tiene la educación pública para muchos jóvenes bonaerenses”

Mateo Medina, primera generación universitaria en su familia, fue elegido por la FIUBA para cursar un doble diploma en París-Saclay y recibió apoyo municipal para concretar una oportunidad que reivindica el acceso gratuito al conocimiento.

Un estudiante de Claypole viajará a Francia para formarse en robótica y tecnología aeroespacial

Mateo Santiago Medina tiene 21 años, vive en Claypole y estudia Ingeniería Electrónica en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires. En agosto hará su primer viaje internacional. También será la primera vez que suba a un avión. Su destino es Francia, donde cursará durante dos años en la École CentraleSupélec de París para formarse en robótica y tecnología aeroespacial, en el marco del programa de Doble Diploma que la FIUBA sostiene con esa institución.
La historia de Mateo reúne varios datos en una misma trayectoria. Es estudiante universitario de primera generación, viene del conurbano bonaerense, fue seleccionado por su desempeño académico y proyecta trabajar en áreas vinculadas con la robótica, el sector aeroespacial y los vehículos autónomos no tripulados. Su viaje se concreta en un momento de fuerte debate por el ajuste del gobierno nacional sobre universidades, ciencia y tecnología. En ese contexto, el Municipio de Almirante Brown decidió acompañarlo con una ayuda económica para cubrir parte del intercambio.
El apoyo fue entregado en la Casa de la Cultura de Adrogué por la jefa de Gabinete municipal, Paula Eichel, y el secretario de Educación, Ciencia y Tecnología, Sergio Pianciola. Mateo estuvo junto a su madre, Eufemia Zolina Dupré. Desde el Municipio señalaron que la asistencia apunta a sostener una trayectoria educativa que ya tenía la beca académica, pero necesitaba respaldo económico para poder concretarse.
El programa de Doble Diploma permite que estudiantes destacados continúen su formación durante dos años en Francia. Luego deben regresar a la Argentina para completar la carrera. En el caso de Mateo, la especialización estará orientada al control automático, los sistemas embebidos y el diseño de tecnologías aplicadas a robots, aviones y vehículos autónomos.
Medina explicó qué representa este paso. “Viajar a Francia para mi es una oportunidad única, no sólo para desarrollar mis capacidades personales sino también para demostrar el valor de la educación pública y su importancia para para miles de familias y jóvenes bonaerenses que, con esfuerzo, buscan convertirse en profesionales, y muchas veces, en los primeros graduados de sus familias”, dijo.

“Viajar a Francia para mi es una oportunidad única, no sólo para desarrollar mis capacidades personales sino también para demostrar el valor de la educación pública y su importancia para para miles de familias y jóvenes bonaerenses que, con esfuerzo, buscan convertirse en profesionales, y muchas veces, en los primeros graduados de sus familias”

Su recorrido no empezó en un laboratorio universitario, sino en una curiosidad doméstica. De chico desarmaba juguetes, computadoras encontradas y aparatos con pilas. También intentaba arreglar cosas eléctricas de la casa con su padre. Más tarde, una charla del programa “Ingeniero por un Día” en la UBA terminó de ordenar ese interés. Allí vio un “auto robot” y entendió que lo que le gustaba tenía un nombre: robótica.
Esa vocación empezó a tomar forma en las primeras materias de la carrera. Después del CBC, una de las asignaturas iniciales es Introducción a la Ingeniería Electrónica, donde los estudiantes trabajan con nociones básicas como la Ley de Ohm, resistencias y capacitores. Para el trabajo final, Mateo tuvo que diseñar un dispositivo capaz de recibir una señal de audio mediante un micrófono, procesarla con un microcontrolador y reproducirla en un auricular. En ese proyecto aplicó conceptos vistos en clase, como filtros pasa-altos y pasa-bajos.
También fue allí donde desarrolló su primera PCB, una placa de circuito impreso. Diseñó el circuito con el software KiCad y luego utilizó el método de planchado para transferirlo a una placa de cobre, sobre la que colocó los componentes. Ese ejercicio, todavía temprano en su formación, funcionó como una primera aproximación concreta al trabajo que quiere profundizar: pasar de la teoría al diseño, el armado y la prueba de sistemas electrónicos.

Una carrera y un objetivo más que exigente
La carrera, cuenta, tiene un comienzo exigente. Los primeros dos años concentran mucha matemática, una base necesaria para avanzar luego hacia áreas más específicas de la electrónica, el control automático y la programación de sistemas. Para Mateo, ese tramo inicial fue parte del desafío: sostener el ritmo académico, adaptarse a la universidad pública y construir una formación que ahora lo llevará a una de las instituciones francesas más reconocidas.
El proceso para obtener el lugar en Francia no fue lineal. En septiembre se postuló a tres écoles. Tuvo que preparar su currículum, escribir cartas de motivación y explicar sus proyectos. Dos instituciones lo rechazaron. La tercera respuesta llegó minutos después. “Grité ‘Me admitieron’, salí corriendo de mi cuarto al patio donde estaba mi papá y mi hermana y grité: ‘Me voy a Francia’”, recordó.

En septiembre se postuló a tres écoles. Tuvo que preparar su currículum, escribir cartas de motivación y explicar sus proyectos. Dos instituciones lo rechazaron

En París-Saclay buscará profundizar conocimientos en control automático. Según explicó, esa rama permite diseñar algoritmos para anticipar el comportamiento de sistemas complejos, como aviones o robots, y regularlos sin intervención humana directa. También cursará contenidos vinculados con arquitecturas eléctricas y electrónicas, desarrollo de sistemas embebidos y diseño de vehículos autónomos.
Su interés por el sector aeroespacial combina gustos personales y formación técnica. De niño le atraían los autos a pila. En la adolescencia se acercó a la fotografía y descubrió los drones. También le interesaba mirar el cielo, contemplar estrellas e investigar eventos del cosmos. Con la carrera, esos caminos se cruzaron.
Medina no piensa la tecnología solo como desarrollo industrial. También la vincula con problemas ambientales. Actualmente integra el Proyecto Hábitat Claypole, un espacio transdisciplinario que trabaja con soluciones basadas en la naturaleza, infraestructura verde y azul, y recuperación ecológica del arroyo San Francisco. Allí participa en el diseño de hardware para un sensor de nivel de agua. El objetivo es aportar datos para el monitoreo hidrológico local.

Un contexto complejo para desarrollarse
El viaje llega en un momento adverso para quienes buscan formarse en áreas científicas y tecnológicas. Mateo lo plantea desde su experiencia, pero también desde una lectura más amplia. “Considero que en contextos como los que atravesamos actualmente, en donde avanza el desfinanciamiento al ámbito científico y universitario, es de suma urgencia visibilizar lo que las políticas públicas destinadas a la educación pueden generar y cómo pueden cambiar vidas; como, por ejemplo, la mía”, afirmó.
El respaldo municipal fue decisivo. Según contó, estaba cerca de abandonar el proyecto porque no conseguía el dinero necesario. “El acompañamiento del municipio de Almirante Brown fue y es de vital importancia; sin su ayuda, yo me hubiese visto obligado a abandonar este proyecto de estudio”, sostuvo. “Quiero reconocer y agradecer a la delegada de Claypole, Belén Travasso, quién me recibió en la delegación con mucha amabilidad y calidez. Ella fue quién me escuchó desde el inicio, me alentó y me ayudó a conseguir esta ayuda clave para mí. Estoy sumamente agradecido con ella”, agregó.

El acompañamiento del municipio de Almirante Brown fue y es de vital importancia

Mariano Cascallares destacó el caso como parte de una política local de acompañamiento. “El Municipio continúa acompañando a nuestra gente, en este caso a Mateo un vecino de Claypole estudiante universitario cuyo esfuerzo y compromiso le han permitido ser beneficiado con una beca para cursar sus estudios en Francia lo que representa una oportunidad y nos llena de orgullo”, señaló.

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