La bancada abandonó este miércoles el recinto, en medio de una batahola protagonizada por legisladores libertarios y kirchneristas, sin que se destrabara la comisión Libra ni se llegara a la votación de la modificación de la Ley de DNU para limitar el abuso de Javier Milei con los decretos.
Los radicales de Manes denuncian un pacto entre el peronismo y los libertarios. Dentro de UP, acusan a sus compañeros de bloque de «montar un circo»
El escándalo se produjo después que Maximiliano Ferraro reclamara infructuosamente el emplazamiento de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Peticiones, Poderes y Reglamento, en manos de Nicolás Mayoraz y Silvia Lospennato, para modificar la resolución de la comisión investigadora y poder designar un presidente opositor que la ponga en funcionamiento.
Los oficialistas consideraban que la moción del diputado de la Coalición Cívica suponía un apartamiento del reglamento y se requerían los votos de tres cuartas partes de los presentes, una quimera.
Por eso, Germán Martínez dio un encendido discurso contra Martín Menem, que se negaba a someter la iniciativa a consideración del pleno. Lo curioso fue que el santafecino concluyó su intervención sin trascender la queja y le siguió en el uso de la palabra su compañero de bloque Daniel Gollán, quien pidió un emplazamiento para discutir la emergencia en Ciencia y Tecnología, otro proyecto.
El ambiente empezó a caldearse. Una diputada de UP confesó, casi con resignación: «Mi bloque es un desastre y, en vez de cerrar un tema, abren otro»
Un colega suyo en la misma bancada anticipó media hora antes del escándalo que el plan del kirchnerismo era «pudrirla». «Los muchachos la quieren pudrir e irse, no quieren sostener la sesión de Facundo Manes», resumió.
La versión fue confirmada también por un integrante del PRO. «Primero se van los kirchneristas y después nos levantamos nosotros, ya está acordado», dijo
