Nación

El gobierno dejó al reactor Carem abandonado mientras anuncia una inversión pivada

Con una inversión de 690 millones de dólares y el trabajo de técnicos y científicos formados durante décadas, esta innovación íntegramente argentina estaba muy avanzada cuando Milei llegó a la Rosada. Hoy se está arruinando.
Varios metros de agua se acumulan en el cilindro central de acero que contiene al reactor. Los subsuelos se inundan y no hay bombas de achique presupuestadas. Alrededor, los pastizales ganan terreno con el pago a las empresas tercerizadas cortado. A la izquierda, el edificio principal del BoP (Balance of Plan, Balance de Planta), debería atesorar la turbina para el vapor producido por el reactor. Pero esa gran pieza, que es la más cara del proyecto, hoy está tapada apenas por una lona, y también se inunda. Otros delicados componentes ya comprados esperan en los cinco galpones y el pañol del mismo predio de Lima, Zárate. Pero la mayoría de los técnicos encargados de su compleja conservación fueron despedidos. Desde hace ya unos meses allí también comienzan a recibir visitas de delegaciones de empresas y Estados, nacionales y extranjeros, con una inédita orden oficial de mostrar todo lo que requieran, y otro sospechoso suceso previo: un hackeo masivo que vulneró años de desarrollo propio.

esa gran pieza, que es la más cara del proyecto, hoy está tapada apenas por una lona, y también se inunda

Esto está pasando con el Carem 25, el prototipo del primer reactor pequeño 100 % argentino capaz de abastecer de energía eléctrica a una ciudad entera –toda una utopía de innovación cuando comenzó a pensarse, recién llegada la democracia-. Al momento de asumir Javier Milei, un 80 por ciento de la obra civil y el 65 por ciento de la obra total estaban concluidos, los principales insumos estaban comprados, y se preveía su puesta en marcha para 2028.

Hoy todo está paralizado, pero el freno no es gratis: mientras el material y la obra no se conserven adecuadamente, se vá arruinando

Mientras tanto, el gobierno anuncia una millonaria inversión privada, con el beneficio del SuperRigi, de la empresa Meitner Energy –de capitales iraníes radicados en Estados Unidos, aportantes a la campaña de Donald Trump-. Los mismos jefes de equipo que renunciaron a la CNEA por sus salarios destruidos –y también un par de gerentes-, hoy trabajan en las oficinas de esta empresa, ya instaladas en Bariloche y CABA. Muchos “se llevaron”, completos, a todos sus equipos. Es un capital humano invaluable, formado durante años en tareas muy específicas, y con carísimas capacitaciones certificadas que dictan contadas empresas del exterior.

Todo sucede “con la nuestra”: lo que se está desarmando y dejando venir abajo es una inversión de 690 millones de dólares que hizo la Argentina -todas y todos sus ciudadanos-, sólo en este reactor. Y que, lejos de generar pérdida al Estado, genera ingresos, también millonarios, con los distintos proyectos de desarrollo atómico que tiene en marcha la Argentina

La paralización del Carem es apenas un botón de muestra del modo en que el gobierno de Javier Milei tiene decidido truncar, planificadamente, el desarrollo atómico argentino. Con variantes, la situación se replica en otros proyectos insignia como el reactor multipropósito RA10, que también produce radioisótopos, y el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu, la planta de enriquecimiento de uranio que funciona en el paraje Pichileufú Arriba, a 60 kilómetros de San Carlos de Bariloche.
Así Argentina se baja del lugar ganado entre los 8 países del mundo que pueden completar el ciclo del uranio, desde su extracción hasta su enriquecimiento. El gobierno comete “un crimen a cielo abierto”, coinciden los técnicos consultados por Página/12. “Renuncia a una carrera tecnológica donde se ubicaba por delante de varios competidores internacionales y en la que actualmente participan más de un centenar de proyectos, en recursos clave de este contexto geopolítico”, sintetiza la física y diputada por Río Negro Adriana Serquis, que presidió la Comisión Nacional de Energía Atómica entre 2021 y 2024.

Relacionadas

Milei prepara su ataque a los derechos laborales

Maximiliano Arce

Hugo Yasky «Las dos CTA irán a la marcha del sábado y espero ver al peronismo»

Maximiliano Arce

Caputo salió a calmar los mercados tras dichos de Trump

Maximiliano Arce