Con el 95 % de las mesas escrutadas, Fuerza Patria alcanzó el 47,18 % de los votos, mientras que LLA cosechó un 33,77 %. En tercer lugar quedó Somos
(5,29 %) y cuarto el Frente de Izquierda (4,36 %).
El peronismo bonaerense obtuvo este domingo una victoria contundente en las elecciones legislativas, superando por casi 14 puntos a La Libertad Avanza
La diferencia fue impactante no solo por la magnitud, sino también por la distribución territorial: el peronismo ganó en 6 de las 8 secciones electorales y se impuso en 99 municipios.
En la Primera sección, considerada clave, Gabriel Katopodis se impuso con el 47,4 % frente al 37 % del devenido libertario Diego Valenzuela. En la Tercera, bastión histórico del peronismo en el sur del conurbano, la victoria fue categórica: 53,9 % contra 28,5 %.
En la Octava sección, la ciudad de La Plata, la lista respaldada por el intendente Julio Alak superó por 7 puntos a Francisco Adorni, quien partía como favorito. El “rally de inauguraciones” de Alak y el gobernador Axel Kicillof fue clave para revertir la tendencia.
Fuerza Patria también se impuso en la Segunda (35 % contra el 30 % de LLA), en la Cuarta (40 % contra 30 % de LLA), y sorprendió en la Séptima, donde ganó con el 38,2 %.
Las únicas excepciones se dieron en la Quinta sección, donde Guillermo Montenegro (LLA) ganó con el 41,68 % frente al 37,53 % del peronismo, y en la Sexta, donde la boleta libertaria obtuvo el 41,7 % contra el 34,1 % de Fuerza Patria
Tras conocerse los resultados, el gobernador Axel Kicillof subió al escenario acompañado por su Gabinete y los candidatos de Fuerza Patria. La militancia lo recibió con cánticos que marcaron el clima político interno: “Borom bom bom, es para Axel la conducción”.
El acto comenzó con un mensaje grabado de Cristina Fernández de Kirchner en el cual saludó al pueblo bonaerense y lanzó duras críticas al gobierno nacional: “El Presidente tiene la responsabilidad de escuchar al pueblo de la provincia. Ruego a Dios que le dé la serenidad y la sabiduría para hacerlo”.
También felicitó a Sergio Massa, Juan Grabois, Máximo Kirchner, a los intendentes, candidatos y al propio gobernador Kicillof. “Es un triunfo que nos llena de orgullo pero también de una enorme responsabilidad”, concluyó.
En su discurso, el gobernador agradeció a los militantes “que vencieron la resignación y salieron a las calles a pelear esta elección”. En medio de cánticos de “Axel presidente”, sostuvo que la unidad del espacio fue determinante: “La boleta unificada de Fuerza Patria terminó en una victoria aplastante. Gracias Sergio, gracias Cristina, injustamente condenada, quien tendría que estar en este escenario”.
Kicillof planteó que el resultado fue un mensaje claro para Javier Milei: “Las urnas le dijeron a Milei que no se puede frenar la obra pública, que no se le puede pegar a los jubilados, que no se puede abandonar a las personas con discapacidad. Las urnas gritaron que no se puede desfinanciar la educación, ni la salud, ni la ciencia ni la cultura”. También hizo una autocrítica: “Lo peor que podemos hacer es tomar el triunfo con soberbia. Eso significaría que no entendimos nada. Venimos de una gran decepción de nuestro propio gobierno”.
Además, le reclamó nuevamente una reunión al presidente Milei: “Espero mañana el llamado. Tené el coraje y la valentía para trabajar”.
Finalmente, criticó al gabinete económico que lidera Luis Caputo: “Algunos especulan con que este triunfo es para desestabilizar la economía, pero los que están desequilibrando la economía no están en este escenario. Ocúpense del trabajo, de la producción, de la salud, ocúpense de los más vulnerables”
Kicillof cerró destacando que el peronismo ganó “sin insultar ni usar lenguaje de odio”, y que seguirán “sumando fuerzas” para enfrentar los desafíos que vienen.
Con este resultado, el peronismo no solo consolida su dominio territorial en la provincia de Buenos Aires, sino que también erige a Axel Kicillof como una figura central en la reconstrucción de un espacio que aún busca definir su rumbo. Por su parte, La Libertad Avanza deberá reponerse rápido del golpe si pretende llegar con fuerza a la próxima gran batalla: la elección del 26 de octubre.
