Kicillof a Milei: “Se llega a fin de mes viviendo peor”
El gobernador bonaerense cuestionó los dichos del Presidente sobre las dificultades económicas de las familias y advirtió que millones de argentinos recortan gastos, postergan consumos y se endeudan para cubrir sus necesidades básicas. “La verdad está en la calle”, sostuvo.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, salió al cruce del presidente Javier Milei luego de que el mandatario nacional pusiera en duda las dificultades que atraviesan los argentinos para llegar a fin de mes. Desde Ezeiza, el dirigente bonaerense cuestionó el tono de sus declaraciones y vinculó el deterioro del poder adquisitivo con el rumbo de la política económica nacional.
“Es cierto, hay millones de argentinos que no llegan a fin de mes. Es cierto, es la verdad”, afirmó Kicillof, quien sostuvo que la situación puede comprobarse al escuchar a trabajadores, docentes, pequeños empresarios, estudiantes y jubilados.
La controversia comenzó después de que Milei, durante la apertura de la Expo Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, en Neuquén, cuestionara las afirmaciones sobre la falta de ingresos suficientes para cubrir los gastos mensuales. “Si se quedan sin plata al día 20, ¿me pueden decir cómo hacen para vivir 10 días sin comer y sin beber?”, planteó el Presidente, quien calificó esa expresión como “una pelotudez del tamaño de una casa”.
La respuesta de Kicillof apuntó tanto al contenido de esas declaraciones como a la falta de reconocimiento de los problemas cotidianos que enfrentan amplios sectores de la población.
“Tuve la oportunidad de escuchar al Presidente burlarse de los que dicen que no llegan a fin de mes, con un cinismo desconocido hasta ahora”, expresó el gobernador. Y agregó que, mientras millones de argentinos atraviesan dificultades, el jefe de Estado elige hacer comentarios que minimizan el impacto social de la crisis.
Salarios que no alcanzan y familias que recortan consumos
Uno de los ejes centrales de la respuesta del mandatario bonaerense fue la pérdida de capacidad de compra de los ingresos. Para Kicillof, llegar al último día del mes no significa necesariamente poder afrontar todos los gastos, sino que muchas familias deben modificar sus hábitos y resignar consumos para sobrevivir con un presupuesto insuficiente.
“Yo le voy a decir al Presidente cómo se llega a fin de mes: viviendo peor, mucho peor, mucho peor”, sostuvo.
El gobernador describió una dinámica en la que los hogares limitan sus compras, postergan gastos que antes podían afrontar y reducen actividades cotidianas. En ese escenario, los salarios pierden capacidad para sostener el nivel de consumo y las familias deben establecer prioridades entre necesidades que compiten por los mismos recursos.
La discusión expone una diferencia de diagnóstico entre el Gobierno nacional y la administración bonaerense sobre los efectos del programa económico. Mientras Milei defiende el orden fiscal y las reformas impulsadas por su gestión, Kicillof sostiene que el ajuste repercute directamente en los ingresos, el consumo y las condiciones de vida de la población.
Endeudamiento familiar: tarjetas, billeteras virtuales y préstamos
Kicillof también advirtió sobre el crecimiento del endeudamiento como una de las herramientas a las que recurren los hogares para completar sus ingresos.
“No sólo eso, se está endeudando de a millones la familia argentina”, afirmó. En ese sentido, enumeró distintas fuentes de financiamiento a las que apelan las personas para cubrir sus gastos: tarjetas de crédito, billeteras virtuales, financieras, préstamos bancarios y dinero solicitado a familiares o amigos.
Para el gobernador, esta dinámica constituye una señal de alarma, porque permite sostener determinados consumos en el corto plazo, pero puede agravar las dificultades económicas cuando las deudas se acumulan y los ingresos no alcanzan para cancelarlas.
“Se está generando realmente una pelota de deuda, que es responsabilidad de esta política económica”, señaló al cuestionar las decisiones del Gobierno nacional.
El planteo pone el foco en una dimensión que va más allá del salario nominal: la capacidad efectiva de los ingresos para cubrir alimentos, vivienda, servicios, transporte y otros gastos esenciales sin recurrir permanentemente al crédito.
La respuesta política de Kicillof a Milei
El cruce entre ambos mandatarios se inscribe en una disputa más amplia por la interpretación de la situación económica y social del país.
Milei defendió en Neuquén el rumbo de su administración, reivindicó el superávit fiscal y cuestionó las críticas a su programa económico. También sostuvo que una devaluación terminaría empobreciendo a la población en el mediano y largo plazo.
Kicillof, en cambio, pidió al Presidente que recorra los barrios y escuche directamente a quienes enfrentan dificultades para sostener sus gastos cotidianos.
El gobernador bonaerense utilizó su actividad en Ezeiza para contrastar ambos diagnósticos. Allí encabezó la entrega de 93 viviendas en Tristán Suárez, destinadas a familias que residían junto al arroyo Güemes, y participó de actividades vinculadas con infraestructura, seguridad y producción.
La entrega de viviendas fue presentada por la administración provincial como parte de una política de inversión pública orientada a resolver necesidades habitacionales. En ese marco, Kicillof defendió la intervención del Estado para sostener el empleo, la producción y el desarrollo.
Una discusión que atraviesa el bolsillo de los argentinos
El intercambio entre el Presidente y el gobernador bonaerense vuelve a colocar en el centro de la agenda pública una pregunta clave: qué significa llegar a fin de mes en un contexto de ingresos insuficientes y gastos que las familias no pueden dejar de afrontar.
Para Kicillof, la respuesta no está solamente en verificar si una persona conserva dinero hasta el último día, sino en observar qué tuvo que resignar para conseguirlo. El recorte del consumo, la postergación de compras y el recurso al endeudamiento son, desde su perspectiva, síntomas del deterioro de las condiciones de vida.
La discusión también tiene una dimensión política, porque enfrenta dos miradas sobre los resultados y los costos sociales del programa económico nacional.
Mientras el Gobierno defiende la estabilización fiscal como condición para recuperar el crecimiento, la administración bonaerense cuestiona que ese proceso se traduzca en una pérdida de poder adquisitivo y en mayores dificultades para los hogares.
En ese escenario, la evolución de los salarios, el consumo y el endeudamiento familiar seguirá siendo un indicador central para evaluar el impacto de las políticas económicas sobre la vida cotidiana de los argentinos.








