Massa activa un armado opositor de cara al 27´
El líder del Frente Renovador comenzó a levantar su perfil político y busca construir un espacio amplio, con alcance federal, que reúna a dirigentes del peronismo, sectores del radicalismo y fuerzas provinciales. En una reunión con rectores universitarios, afirmó que “el año que viene la sociedad le va a dar vuelta la página” al actual Gobierno.
Sergio Massa comenzó a mover sus fichas de cara al escenario político de 2027. El exministro de Economía y referente del Frente Renovador busca impulsar una construcción opositora que supere los límites del peronismo e incorpore a dirigentes radicales, referentes de centro y fuerzas provinciales con diferencias respecto de la gestión de Javier Milei.
La iniciativa comenzó a tomar visibilidad esta semana, luego de un encuentro con alrededor de 15 rectores universitarios. Allí, Massa planteó la necesidad de empezar a discutir cómo debería ser el escenario posterior al actual Gobierno y dejó una definición que funcionó como señal política: “Va a haber un día después de Milei”.
En la misma reunión, sostuvo que, dentro de un proceso democrático, “el año que viene la mayoría de la sociedad le va a dar vuelta la página a esto”. La frase anticipa uno de los ejes que busca instalar el dirigente: organizar una alternativa capaz de reunir a sectores diversos alrededor de una agenda común.
Según informó La Política Online, el exministro mantiene conversaciones con dirigentes de distintas tradiciones políticas y pretende que el armado tenga una impronta federal, con presencia más allá del área metropolitana de Buenos Aires. Por el momento, no confirmó una candidatura propia.
Un frente que busca trascender al peronismo
La estrategia atribuida a Massa apunta a reunir a sectores que cuestionan las políticas del Gobierno nacional, pero que no necesariamente comparten una misma identidad partidaria. En ese esquema aparecen dirigentes del peronismo, sectores del radicalismo, referentes del centro político y gobernadores de distintas provincias.
Entre los nombres mencionados en las conversaciones figuran Emiliano Yacobitti y Martín Lousteau, del espacio radical; Juan Manuel Olmos y Guillermo Michel, vinculados al peronismo de centro; y el diputado Miguel Ángel Pichetto. También se mencionan contactos con gobernadores del norte y de la Patagonia.
La amplitud de esa convocatoria plantea un desafío político: construir acuerdos entre dirigentes que tienen trayectorias, intereses territoriales y posiciones diferentes sobre la economía, el Estado y la organización institucional.
El objetivo, de acuerdo con el entorno del exministro citado por el medio, sería priorizar temas capaces de generar consensos por fuera de las identidades partidarias tradicionales. El financiamiento de las universidades públicas aparece como uno de esos puntos de encuentro.
Las universidades, un eje para sumar sectores
La reunión con rectores universitarios funcionó como una primera señal de esa estrategia. Massa sostuvo que la Argentina deberá afrontar la recuperación de docentes e investigadores que dejaron el país y devolver a las universidades un papel central en el desarrollo nacional.
La defensa de la universidad pública puede convertirse en un punto de articulación entre sectores del peronismo, radicales y otros espacios políticos, especialmente en un contexto de disputa por el presupuesto educativo y científico.
Sin embargo, la coincidencia en una demanda puntual no implica que exista un acuerdo electoral cerrado. La construcción de una alternativa común todavía debe resolver sus diferencias programáticas, definir reglas de funcionamiento y establecer cómo se elegirían sus principales referentes.
La disputa por el liderazgo opositor
El movimiento de Massa también se produce en medio de las discusiones internas del peronismo sobre el liderazgo y la estrategia electoral para 2027. El gobernador bonaerense Axel Kicillof viene desarrollando su propia construcción nacional, mientras que el sector ligado a Cristina Fernández de Kirchner mantiene influencia dentro del Partido Justicialista.
En ese contexto, la propuesta de un frente amplio puede funcionar como una vía para ampliar la base opositora, aunque también abre interrogantes sobre la relación entre los distintos espacios y la conducción política de una eventual coalición.
Massa evita, por ahora, confirmar que buscará competir por la Presidencia. Su apuesta pública pasa por impulsar una agenda compartida y comenzar a construir vínculos con sectores que podrían integrar una alternativa nacional.
La incógnita será si esa articulación logra traducirse en una estructura política con presencia territorial y acuerdos concretos o si permanece como una ronda de conversaciones entre dirigentes.
El desafío de construir una alternativa federal
La referencia a una construcción federal no es un detalle menor. Para ampliar su alcance, el espacio necesitaría incorporar realidades provinciales diferentes y establecer acuerdos con gobernadores, intendentes y fuerzas locales que no siempre responden a las conducciones nacionales.
La economía, el empleo, la educación pública, la producción y el financiamiento de las provincias podrían integrar una agenda común. Pero el alcance de esa coincidencia dependerá de cómo se traduzca en propuestas concretas y de la capacidad de los sectores involucrados para resolver sus diferencias.
Con la mirada puesta en 2027, Massa comenzó a hacer más visibles sus movimientos políticos después de varios meses de bajo perfil. Su mensaje busca instalar la idea de una etapa posterior al gobierno libertario y abrir conversaciones con dirigentes de distintas procedencias.
Por ahora, no hay una candidatura formal ni una coalición electoral confirmada. Lo que empieza a tomar forma es una estrategia de diálogo y articulación opositora que tendrá que atravesar negociaciones internas, diferencias programáticas y la disputa por el liderazgo antes de convertirse en una propuesta electoral definida.








