Karina a Bullrich: “Tengo mi propio Plan B”
La secretaria general de la Presidencia se mostró junto a Martín Menem y la senadora Nadia Márquez, una de las figuras que su entorno impulsa como posible reemplazo de Bullrich en la conducción del bloque en el Senado. La respuesta llegó después de que la exministra exhibiera una mesa política propia y profundizara sus diferencias con el rumbo económico del Gobierno.
La disputa interna en La Libertad Avanza sumó un nuevo episodio y dejó al descubierto que la tensión entre Karina Milei y Patricia Bullrich está lejos de encontrar una salida. Esta vez, la señal partió desde el entorno más cercano al Presidente: la secretaria general de la Presidencia se mostró junto al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la senadora neuquina Nadia Márquez, en una actividad que fue interpretada como un mensaje directo a la jefa del bloque libertario en la Cámara alta.
La fotografía no pasó inadvertida. Llegó apenas después de que Bullrich difundiera una reunión con dirigentes y legisladores que integran su propio espacio de confianza, una demostración de construcción política que encendió alarmas en la Casa Rosada. La respuesta del karinismo fue exhibir una alternativa para ocupar uno de los lugares de mayor importancia institucional dentro del oficialismo: la conducción del bloque de senadores.
Según publicó Página/12, Márquez es una de las dirigentes que el entorno de Karina Milei observa para eventualmente reemplazar a Bullrich si la relación termina de deteriorarse. La legisladora, de origen evangélico y con vínculos políticos estrechos con la secretaria general, fue anfitriona de una jornada de gestión pública y legislativa que reunió a referentes de Neuquén y Salta, con la participación de funcionarios nacionales.
La actividad se desarrolló en el anexo de la Cámara de Diputados y contó también con la presencia de Federico Sturzenegger y Mario Lugones. Su organización y difusión posterior alimentaron las lecturas políticas: más que una actividad institucional, la imagen funcionó como una demostración de respaldo a Márquez y de capacidad de respuesta frente a los movimientos de Bullrich.
Bullrich arma su propio espacio y cuestiona el rumbo económico
El conflicto se profundizó luego de que la senadora reuniera a una docena de dirigentes de su entorno, entre ellos diputados nacionales de La Libertad Avanza que mantienen una relación política con ella desde su etapa en el PRO. La imagen del encuentro fue difundida en redes sociales y generó malestar en Balcarce 50.
En la Casa Rosada interpretaron esa reunión como un desafío a la autoridad presidencial. La discusión no se limita a quién conduce un bloque parlamentario: detrás aparece el interrogante sobre la autonomía que Bullrich pretende construir dentro del oficialismo y hasta dónde está dispuesta a llevar sus diferencias con Javier Milei.
En las últimas semanas, la senadora reclamó públicamente que los resultados del programa económico lleguen a las empresas, las familias y los hogares. También expresó reparos por los recortes previstos en el área de discapacidad, cuestionó decisiones legislativas del Gobierno y marcó diferencias frente a declaraciones presidenciales sobre el periodismo.
La exministra busca conservar un perfil propio y sostener capacidad de negociación dentro del espacio libertario. Su posición en el Senado le otorga un lugar relevante para la agenda legislativa del Ejecutivo, pero también la convierte en una dirigente con margen para condicionar discusiones centrales, como la eventual suspensión de las PASO y la estrategia electoral de 2027.
Desde el Gobierno, en tanto, la respuesta pública fue endurecer el mensaje. Martín Menem sostuvo que La Libertad Avanza tiene un único candidato presidencial: Javier Milei. Luis Caputo también cuestionó la posibilidad de que otros dirigentes se proyecten como reemplazo del Presidente y afirmó que Milei es irremplazable.
Nadia Márquez, la alternativa que mira el karinismo
La aparición de Márquez junto a Karina Milei y Martín Menem tiene una lectura concreta en el tablero parlamentario. La senadora neuquina es señalada como una posible sucesora de Bullrich si la conducción del bloque se convierte en el terreno elegido para resolver la disputa.
El movimiento también expone el método de construcción política de la secretaria general: fortalecer dirigentes de confianza y sostener el control de las decisiones partidarias y parlamentarias. En ese esquema, la conducción del Senado no es un puesto administrativo, sino una pieza estratégica para garantizar disciplina interna y ordenar la agenda legislativa.
La actividad con Márquez tuvo, además, otro componente: la relación con la vicepresidenta Victoria Villarruel. Según la reconstrucción periodística, el encuentro habría sido pensado inicialmente para realizarse en el Senado, aunque finalmente se trasladó al anexo de Diputados. Desde el entorno de Villarruel negaron que la senadora neuquina hubiera solicitado formalmente un espacio en la Cámara alta. El episodio volvió a poner en evidencia las tensiones entre los distintos sectores del oficialismo.
El 2027 ya atraviesa la interna
La pelea entre Karina Milei y Patricia Bullrich tiene como telón de fondo la sucesión política y la estrategia electoral del oficialismo. La senadora dejó trascender que no descarta construir una alternativa propia si considera que el rumbo del Gobierno no cambia. En su entorno, incluso, sostienen que no se moverán de La Libertad Avanza por iniciativa propia y que, si el oficialismo pretende apartarlos, deberá asumir el costo de una ruptura.
La posibilidad de una candidatura presidencial o de una competencia interna aparece así como un factor de tensión. Bullrich cuenta con trayectoria propia, vínculos con sectores que llegaron al oficialismo desde el PRO y una presencia parlamentaria que la Casa Rosada necesita administrar. Por su parte, Karina Milei busca evitar que surja una conducción alternativa que dispute el liderazgo de su hermano.
En ese contexto, también se conoció que Javier Milei le habría ofrecido a Bullrich acompañarlo como candidata a vicepresidenta en 2027. La senadora no habría aceptado comprometerse, una señal que alimentó las especulaciones sobre sus propias aspiraciones y sobre la dificultad de construir una fórmula política con el núcleo más cercano al Presidente.
Por ahora, el Gobierno evita una ruptura abierta y posterga cualquier definición hasta después de la visita del papa León XIV. Pero las señales cruzadas se acumulan: Bullrich exhibe dirigentes propios, Karina muestra posibles reemplazos y los principales funcionarios salen a ratificar que la candidatura presidencial no está en discusión.
La disputa ya no se expresa solamente en declaraciones o diferencias sobre medidas económicas. También se juega en las fotos, en los bloques parlamentarios y en quién tiene la capacidad de ordenar el armado electoral. La advertencia de Karina Milei parece clara: si Bullrich decide avanzar con un proyecto propio dentro de La Libertad Avanza, el entorno presidencial también tiene alternativas para disputar los espacios de poder.








